Suzanne Ciani, precursora de la música electrónica, viaja al Instituto de Astrofísica de
Canarias con el objetivo de indagar sobre una investigación inédita en la Ciencia: “La
música de las galaxias”.
Este pionero hallazgo revela que las galaxias en espiral rotan con un mismo patrón
rítmico y que sus diferentes discos galácticos giran en armonía, conectados
musicalmente entre sí, como lo hacen los instrumentos de una orquesta.
Con la ayuda de músicos de diferentes continentes, Ciani se dispone a componer la
partitura del cosmos en un diálogo sin precedentes entre música y astronomía.